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miércoles, 6 de febrero de 2013

LA PERSONALIDAD Y LA DIVINIDAD DEL ESPÍRITU SANTO


Autor: Vitalie Mindru

INTRODUCCION

            La personalidad del Espíritu Santo ha suscitado muchos debates en la iglesia cristiana a lo largo de la historia. Empezando con el sacerdote Arias hasta nuestro tiempo se han levantado muchos que pusieron en duda la personalidad y la divinidad del Espíritu Santo. Aunque la mayoría de las iglesias cristianas aceptan hoy la verdad bíblica sobre este tema, el debate sigue abierto.
La pregunta que se hace es ¿Quién es el Espíritu Santo? ¿Es algo o es alguien?
La iglesia cristiana se expresó sobre el Espíritu Santo empezando con el credo Niceno donde se dice que el Espíritu Santo es adorado junto con el Padre y el Hijo. Por su parte el Credo Atanasiano repite la afirmación de muchos de los padres de la iglesia cuando dice: “Así que el Padre es Dios, el Hijo es Dios, y el Espíritu Santo es Dios.”
Hay que reconocerlo desde el principio que la doctrina bíblica sobre el Espíritu Santo supone una cierta dificultad  para cualquier creyente. Tenemos que acercarnos con debida humildad y reconocer nuestras limitaciones humanas a la hora de comprender la naturaleza del Espíritu Santo.
Por esto en este estudio vamos a enfocarnos sobre lo que nos dice la Palabra de Dios sobre El Espíritu Santo y dejar a un lado las especulaciones de cualquier forma. En las Sagradas Escrituras el Espíritu Santo nos asombra por su papel en la obra de redención, por el hecho de que nunca llama la atención sobre sí mismo, más bien actúa de una forma humilde. Él nos presenta al Padre y al Hijo, enfoca toda la atención sobre ellos y nunca sobre sí. Para algunos esta es una piedra de tropiezo. Otros en cambio reconocen la transformación que el Espíritu hace en sus vidas.
Morris Venden llama al Espíritu Santo nuestro amigo,[1] en el sentido de que más que entenderlo como persona hay que experimentarlo en nuestra vida diaria. Quizás necesitamos desarrollar una comunión más íntima con la tercera persona de la divinidad que está a nuestro lado para ayudarnos en nuestro caminar hacia el reino de Dios.
Deseo que este estudio sea provechoso en entender mejor uno de los temas más difíciles de la Biblia, y que nos acerque más a nuestro Consolador.